El PSOE intenta aliviar el veto a la concertada

Pacta una enmienda con Podemos y ERC que ya no habla de ayudas exclusivas para la educación pública.

El PSOE hizo ayer un último esfuerzo para intentar atraer apoyos al capitulo de política social del pacto para la reconstrucción, un bloque de medidas que se enfrenta al rechazo de PP, Ciudadanos, Coalición Canaria y JxCat porque planteaba un veto radical a la posibilidad de destinar parte de las ayudas del llamado Fondo Covid –16.000 millones de euros– que el Gobierno distribuirá entre las Co-munidades Autónomas, a las educaciones concertada y especial.

Los socialistas negociaron con Unidas Podemos y con ERC la posibilidad de dulcificar los términos incluidos en el dictamen sobre esta cuestión. Así, pactaron una enmienda transaccional en virtud de la cual matizan el polémico punto 18.1 del documento social que de-cía: «La totalidad del incremento de la inversión irá destinado a la educación pública de gestión di-recta», excluyendo así a la educación concertada. Ahora el texto que se propone mantiene que «la totalidad del incremento de la in-versión irá destinado a cerrar la brecha educativa, dando prioridad a todos aquellos centros que atiendan a alumnado en situación de vulnerabilidad».

Con este cambio, el PSOE pre-tendía atraer fundamentalmente a Ciudadanos, una formación que sí dará apoyo a los otros tres documentos de reconstrucción. Sin embargo, el partido naranja mantenía ayer su decisión de votar en contra del bloque social por considerar que con esta nueva redacción no se garantiza el apoyo a la enseñanza concertada ni a la educación especial. El Partido Popular para el que el veto a la enseñanza concertada también era una línea roja no se pronunció sobre el nuevo texto propuesto por los socialistas pero todo indica que tampoco ellos lo considerarán suficiente.

El portavoz de Ciudadanos, Ed-mundo Bal, culpó abiertamente de la discriminación a la que se quiere someter a la educación concertada al «sector más radical del Gobierno», en evidente alusión a Unidas Podemos. Los naranjas defienden que la enseñanza concertada es también educación pública por más que desde las posiciones más extremas de izquierda se le quieran imponer «etiquetas falaces».

Pese a que Ciudadanos valora positivamente buena parte del con-tenido recogido en el dictamen de política social, votará en su contra porque para ellos la defensa de la escuela concertada es una «línea naranja» que no traspasarán. Esta es una posición muy similar a la que defiende JxCat otro grupo para el que la defensa de las ayudas a la escuela concertada constituye un «muro infranqueable».

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