PSOE, Podemos y ERC cambian de postura y proponen que la escuela concertada no quede excluida de las ayudas del Gobierno para el coronavirus

El cambio, que afecta al dictamen de la comisión de reconstrucción cuyas enmiendas se votan este martes en el Congreso, prioriza a los «centros que atiendan a alumnado en situación de vulnerabilidad»

El PSOE y Unidas Podemos han dado este martes un giro respecto a la escuela concertada. Ambos partidos han registrado con ERC una enmienda para eliminar la exclusión que inicialmente habían planteado respecto a este tipo de enseñanza —que es de titularidad y gestión privada, pero está sostenida con fondos públicos—, de forma que también pueda acceder a los fondos extra que van a aprobarse para adaptar los centros educativos a la epidemia del coronavirus.

La propuesta se ha introducido en una enmienda al texto del dictamen de la Comisión de Reconstrucción Social y Económica del Congreso de los Diputados, que ha empezado a votarse este martes de forma telemática y concluirá este miércoles. El resultado era este martes por la noche incierto: los tres partidos, que suman 168 diputados (de 350 que tiene la Cámara) necesitan el apoyo o la abstención de otras formaciones, lo cual no estaba garantizado.

La escuela concertada y destacados dirigentes eclesiásticos habían reclamado igualdad de trato respecto a la red pública. Lo mismo habían hecho varios partidos de la oposición, de forma destacada el PP, Ciudadanos y el PNV. Los dos partidos que integran el Gobierno han optado finalmente por introducir una enmienda que abre la puerta a que también la concertada pueda recibir dinero público adicional. Y han decidido pactarla con ERC, una formación que aunque no está especialmente inclinada hacia la concertada —un tipo de enseñanza en la que predominan los centros religiosos— sí tiene sintonía con una de sus ramas, las cooperativas de profesores que abundan, por ejemplo, en el área metropolitana de Barcelona. La enmienda pactada pone el acento en que los fondos adicionales que el Gobierno entregará a las comunidades autónomas deben destinarse a los centros que matriculen a alumnos con más necesidades.

La votación de las enmiendas, en un proceso inédito diseñado por la covid, ha empezado la noche de este martes de forma telemática y el plazo se mantendrá abierto hasta este miércoles a las ocho de la mañana. Si todo va bien, hacia las 10.30 se conocerá el resultado de las votaciones de las enmiendas. Y a continuación volverá a abrirse el plazo para votar el dictamen, una fase que se espera sea mucho más rápida y dure en torno a una hora.

La enmienda pactada por socialistas y Podemos con ERC mantiene las dos primeras frases del artículo 18.1 del texto, que versa sobre la política educativa: “Incremento de los recursos púbicos dedicados a la educación y las becas. Fortalecer la educación pública como columna vertebral de nuestro sistema educativo incrementando la inversión de forma coordinada con las comunidades autónomas en el marco de la Conferencia Sectorial”. Con ello, según fuentes parlamentarias de los partidos del Gobierno, queda claro que la apuesta del Ejecutivo sigue siendo que la escuela pública sea el núcleo del sistema educativo. La tercera parte del artículo, en cambio, se modifica. En lugar de decir: “La totalidad del incremento de la inversión irá destinado a la educación pública de gestión directa”, señala que dicho incremento “irá destinado a cerrar la brecha educativa, dando prioridad a todos aquellos centros que atiendan a alumnado en situación de vulnerabilidad”.

Fuentes parlamentarias socialistas señalan que el fin que se buscaba con la primera redacción era el mismo: reforzar a los alumnos más vulnerables, que acuden de forma muy mayoritaria a la escuela pública (que acoge a siete de cada 10 alumnos sin recursos y al 79% de los alumnos de origen inmigrante). Pero con el redactado inicial se dejaba fuera al sector de la escuela concertada que también atiende a este tipo de alumnado, lo que podía dar pie a una discriminación, y de ahí que se hayan inclinado por cambiarlo.

PSOE y Podemos esperan que, además de ERC, la propuesta reciba el apoyo de otros grupos de izquierda, como Más País y Compromís (cuyo único diputado, Joan Baldoví, ha confirmado que votará a favor), y que otros partidos permitan que salga adelante al menos con la abstención. Ciudadanos, una de las fuerzas que podía dar ese respaldo y con la que el PSOE negoció sin éxito un acuerdo, ha descartado apoyarla y se ha mostrado muy crítico: “El texto que han negociado de forma chapucera y a última hora con ERC no defiende ni la equidad, ni la libertad de elección de las familias”, ha afirmado su portavoz educativa, Marta Martín. El PNV prevé, por su parte, oponerse a todas las enmiendas educativas al considerar que se trata de una materia de competencia exclusivamente autonómica.

La exclusión de la escuela concertada del incremento de fondos destinados a la educación representa una discriminación y, además, no sirve para mucho en la práctica, admiten fuentes socialistas y de Podemos, porque una vez que el dinero sea transferido a las comunidades autónomas, que son las que tienen la mayor parte de las competencias escolares, los Ejecutivos regionales repartirán los fondos como consideren, porque no van a tener la obligación de acreditar el fin último del dinero. Casi todas las comunidades han expresado en los últimos meses su intención de ayudar a la concertada a adaptarse a los efectos de la epidemia. Esta red, en la que estudia en torno a una cuarta parte del alumnado, 2,1 millones de alumnos, no solo está financiada con fondos públicos, sino que debe ser gratuita (al menos en teoría, otra cosa es la práctica en algunos centros).

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